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		<title>mimoloco.com: Natxomanía</title>
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		<description>Natxomanía</description>
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		<pubDate>Thu, 09 Feb 2012 21:28:13 GMT</pubDate>
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			<title>Balance</title>
			<link>http://www.mimoloco.com/blogs/natxomania/comentarios_1354.html</link>
			<description>Siempre he tenido un poco de tirria a las personas que afirman que el yoga les ha cambiado la vida. No puedo evitar ver cierto patrÃ³n de conducta coincidente en todas ellas. Una profunda insatisfacciÃ³n personal derivada de su egocentrismo exacerbado, una bÃºsqueda de refugio en la prÃ¡ctica de una  disciplina tan ensimismante. Lo veo como apagar el incendio con gasolina. A nadie le da la venada de alistarse en una ONG, vaya. Pues bueno. Ahora voy yo y me convierto en una de esas personas deplorables. Â¡Y es que el yoga me ha cambiado la vida!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
No de un modo radical. Mi implicaciÃ³n no es distinta a la del resto de materias de mi vida. Superflua e hipersensible a la frustraciÃ³n. Aun asÃ­, estoy encantado. Es todo lo que una mente amiga del estereotipo puede prever que sea. Un remanso de paz, un oasis en el desierto, un reencuentro con uno mismo, un punto y aparte. Me sienta divinamente, vaya. Claro que, alumno reciÃ©n iniciado con enraizadas neuras como soy, me veo incapaz de no traer a la clase ciertos conflictos propios de la voraz sociedad de consumo occidental. SÃ­, amigas. Me estoy refiriendo a la moda. Yo es que siempre practico deporte de riguroso negro. BaÃ±ador, gorro, chanclas, playeras, calcetines (por supuesto). Todo al negro, homogÃ©neo e indiscutible. La monitora, en cambio, viste de blanco. Un blanco etÃ©reo y armÃ³nico que a mÃ­ me parece una horterada. A mi modo de ver, el blanco es de choni o de luchador de capoeira buenrollero. No me veo de blanco. &lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Recientemente me encontraba adoptando la postura sanadora conocida como Â“La gran torsiÃ³nÂ”, que cualquiera la considerarÃ­a de lo menos sanadora, cuando al girar el cuello unos cuantos grados mÃ¡s de lo que aconseja la OrganizaciÃ³n Mundial de la Salud, vi que el resto de la clase a mi espalda tambiÃ©n vestÃ­a de blanco. Se me pusieron los chakras como locos de sÃ³lo pensar que les estaba jodiendo la vida. Bien es sabido que la gente es muy dada a asociar propiedades sensoriales a cromatismos varios. Lo mismo estoy cometiendo un sacrilegio, pensÃ©. Lo mismo soy una fuente inagotable de energÃ­a negativa. Me sentÃ­a como un melanoma maligno por haber elegido un atuendo favorecedor. AdemÃ¡s, la ropa de los nÃ­veos alumnos es de lo mÃ¡s orgÃ¡nica. AlgodÃ³n, hilo, o lino. Este Ãºltimo tejido me aterra. Yo voy con mallas de lycra y camisetas de derivados del petrÃ³leo no retornable. Â¡Con lo que les molarÃ¡n  las gemas, los elementos de la naturaleza y los materiales nobles!&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Puede que no sea mÃ¡s que el delirio de un egÃ³latra. El tema es que me siento como el punto negro en medio de la porcioncita blanca del ying. Â¿O es del yang? Whatever...</description>
			<pubDate>Thu, 14 Oct 2010 20:30:56 GMT</pubDate>
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