mimoloco

buscar
archivo
<< 2008 >>
ENE FEB MAR ABR
MAY JUN JUL AGO
SEP OCT NOV DIC
marzo
Imagen en el calendario
L M X J V S D
1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31
mimolocos
Mimoloco: mi vida, y la vuestra
mimolocos: Natxomanía
mimolocos: Davit
mimolocos: Vandalica
mimolocos: Anis
mimolocos: Blami
mimolocos: Kreatizides
Enlace a la versión RSS 2.0 de ésta página
Añadir a My Yahoo!
Desarrollado por oneLoad
Get Firefox!
 Bitacoras.com
 
lunes, 24 de marzo de 2008

Narciso online

¿Activo, pasivo o versatil?
¿Activo, pasivo o versatil?

Todo en esta vida no se puede. He llegado a la conclusión de que si todavía no he dado la campanada en este mundo en alguna de las áreas artísticas con las que coqueteo, es porque la cabeza no me da más de si. El espacio libre al desarrollo de ambiciones en el disco duro de mi cerebro se ha agotado, y todo por un archivo descomunal en el que almaceno y proceso toda una ingente cantidad de información absurda. Datos inútiles acerca de ceremonias de los Oscar, Festivales de Eurovisión, concursantes de reality-shows y demás bazofia que pudiese engullir a través del embudo televisivo.

Para asegurar el rendimiento de nuestra memoria resulta de lo más útil confiarle todos nuestros secretos y vericuetos a una persona de máxima confianza. Este es el caso de mi inmejorable amiga Mirakle, el pen-drive de mi corazón. Ella fue la que hace unos días me recordó una anécdota que por su contenido picantillo y su tinte agridulce resulta tan 100% Natxoman, que no puedo más que compartirla con vosotros.

Se trata de la clásica historia de amor imposible (revisited). Me hallaba yo enfrascado en el ligoteo online. Coincidí en un chat con un muchacho cuya descripción física parecía encajar bastante con mis gustos. Además parecía un tipo simpático. Nos retiramos a una más confiada conversación en el messenger. Con ánimo de ponerle cara (entre otras cosas) a mi interlocutor, le pedí una foto. Afirmó no tener ningún problema y me envió una. Al abrir el archivo, quedé estupefacto. Su mirada, su nariz, ese rictus de simpatía con cierto toque de soberbia me resultaron más que familiares. Era, a fin de cuentas, YO. Me estremecí en la silla como Nicole Kidman lo hiciera en "Los otros" al descubrir que era un espíritu. ¿Había muerto y a través de un nudo espacio-temporal tipo Matrix estaba ligando conmigo mismo? Valiente caradura, el muchacho.¡Había llegado a su poder una de mis fotos y tras usurpar mi identidad visual estaba puteando en el chat!

Esta anécdota, que guarda ciertas similitudes con la experiencia que tuvo Narciso al ver su propia imagen reflejada en la superficie del agua, conlleva su moraleja: Al loro con Internet. Que se lo digan al pobre Angel , uno de los concursantes más característicos de “Fama ¡A bailar!”, de quien circula un video en el que el apuesto muchacho se hace una manola vía cam. Visto lo visto, espero nunca dar la campanada. Hay demasiado material comprometido mío como para arruinar (¿o encumbrar?) la carrera más prometedora.

Escrito por Natxoman | 13:20h | 6 comentario(s)
lunes, 10 de marzo de 2008

Tocacojones

¿Cual era mi código PIN? ¿Y el PUK?
¿Cual era mi código PIN? ¿Y el PUK?

A mi Gran Hermano Ivan le da mal rollo Kylie Minogue. Opina que está de la chaveta y que sufre una histeria sexual, siempre abogando por parecer sexualmente atractiva. Aunque parezca que con esta afirmación Ivan tan sólo olvida una de las reglas básicas del Pop, léase “el cachondismo”, no le falta razón. De un modo más o menos patológico, todos queremos proyectar cierta imagen de nosotros mismos mediante la que producir un sentimiento en los demás. Algunos desean ser admirados por su cultura; otros disfrutan siendo temidos por su inteligencia. La mayoría arde en deseos de resultar sexualmente irresistible. Pero hay un grupúsculo de freaks cuyo modus operandi se escurre por el colador de mi comprensión. Son aquellos que sufren de “trastorno tocacojones”.

Los tocacojones son aquellos seres que disfrutan molestando. Por lo tanto, sus síntomas se presentan en presencia de nutridos grupos de gente. Para ellos, las cenas de Navidad o de empresa son el buffet libre de la murga. Son aquellas personas que, aparentemente heridas de un sentimiento de vacío cuando en una reunión social impera cierta armonía, optan por ponerse manos a la obra y rellenarlo de mal rollo a tutiplén. Los chafarderos comentarios sexistas o políticos suelen ser sus buques insignia. No nos confundamos. No son polémicos contertulios. Se la pela el diálogo. Sólo quieren ver la tensión en tu rostro. A mayor turbación, más potente es su erección.

Al calor del licor y las luces de neón, algunas personas optan por abandonarse al baile; otras, por magrearse en servicios con desconocidos. Ellos construyen, mientras que el tocacojones destruye. Hacen de la noche su reino del terror. Su comunicación no verbal es inconfundible. Invaden tu espacio físico. Te comen la oreja. Te echan su pestilente aliento. Te zarandean y obligan a bailar a su descompasado y nada favorecedor ritmo. Con un único objetivo; agotar tu paciencia y obligarte a imponerte. En vano. Mordiste el anzuelo. Entonces, abren la veda de la descalificación. ¿De qué vas? ¡Qué borde! ¡Vas de guay! Cierta parte creativa hemos de reconocer en ellos. Cuando no les creías capaces de ser más plastas, se reinventan a sí mismos y te dan la brasa por partida doble. El no creer.

¿Qué triquiñuela psicológica subyace en su ofensivo comportamiento? Yo creo que son personas con una incalculable capacidad de sentir desprecio por los demás y por sí mismos. Deben considerarse personas realmente odiosas y remueven Roma con Santiago para que estemos totalmente de acuerdo con ellos. Si es así, me gustaría ahorrarles un montón de hostias en callejones o copas arrojadas sobre su cabeza. Podéis descansar tranquilos. Tenéis toda la razón. No os aguanto.

Escrito por Natxoman | 12:25h | 7 comentario(s)