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sábado, 26 de mayo de 2007

Versus

Dale a tu cuerpo alegría, Macarena
Dale a tu cuerpo alegría, Macarena

Mi atento lector y asiduo comentarista GZK, mítico skater getxotarra con renovadas inquietudes artísticas , ya lo explicó un buen día en su fotolog . La asociación de ideas es la polla. Poco control tenemos de esa disposición natural de nuestra imaginación a relacionar varios conceptos, que nos hace ir saltando de uno a otro cual chino Kudeiro de “Humor Amarillo” intentando alcanzar el otro lado de su pantanosa mente de zamburguesa en zamburguesa. Si piensas que la imaginación es libre y que uno puede pensar que es un pájaro para evitar pudrirse de asco en la cárcel, estás muy equivocado. Las reglas han llegado hasta el supuesto oasis de libertad de la imaginación. Resulta que casi todos poseemos una misma serie de reglas que favorecen asociar una idea con otra, pero no con una tercera. Así, casi todos asociamos lo mismo a ciertas ideas. Los ejemplos de GZK son elocuentes. Tabaco + papel + mechero = PORRO. Cárcel + ducha + jabón + agacharse = PORELCULO. Cantante afroamericano + cirugía + pederastia = MICHAEL JACKSON. Tampoco es poco común que si nos mencionan el concepto “metrosexual” nos venga el rostro de David Beckham a la mente o, desagradablemente, el de su infumable mujercita Victoria si oímos las palabras “pija anoréxica”.

Muchos grandes cineastas poseen temáticas fetiche. Los retratos femeninos sobre fondo colorista de Almodóvar, o el psicoanálisis de Woody Allen son constantes en sus carreras. Del mismo modo, yo voy a hablar de algo típico en mí imaginario: Las pollas.

Siempre que veo un spot publicitario de Linea Directa , me llevo la mano figuradamente a la polla en un instinto protector. Me refiero a ese anuncio en el que una serie de mujeres de diferentes gremios y estratos sociales, mirando fijamente a cámara, animan al resto de mujeres a contratar una póliza beneficiosa para buenos conductores y así demostrar a los hombres cual es el género que conduce mejor. Una de ellas es cocinera, y exaltada por su monólogo con ínfulas de mitin televisado corta de un machetazo un calabacín crudo en dos mitades. La connotación fálica es obligada. Más cuando recientemente leí la noticia de un pobre hombre que entró en una pizzería de Londres y tras subirse a una mesa se cortó el pito con un cuchillo. Tuvieron que meterlo en una bolsa de hielo y trasladarle a un hospital donde se lo cosieron. ¡Cuánto mal ha causado Lorena Bobbit !

Aparte, te voy a decir una cosa. Este anuncio me parece fatal porque invita a la guerra de los sexos. Aunque los creativos publicitarios hayan realizado la versión machirula donde los hombres se defienden de los ataques femeninos, en mi opinión fomenta y perpetúa el conflicto entre géneros. Aunque luego son las campañas de Dolce&Gabbana las que son retiradas. A más de uno nos gustaría vernos en la tesitura de la afortunada y supuesta agredida mujer de la polémica y rentable campaña de los italianos. Una para todos y todos para una.

Escrito por Natxoman | 20:17h | 10 comentario(s)
jueves, 3 de mayo de 2007

Capítulo 3: El Locus de control

Dibu by Andrés
Dibu by Andrés

Cuando una gota de agua recorre la superficie de un cristal es relativamente libre de abrir su caprichoso camino. No corre la misma suerte una segunda gota, mucho más influida por cualesquiera leyes de la física a recorrer el camino abierto por la primera. Del mismo modo, nosotros tendemos a repetir esquemas de comportamiento. Tendemos a recorrer los mismos caminos, a intentar las mismas soluciones que un día probamos. De ese modo no hacemos más que obtener conclusiones similares. Aun así, el cambio es posible y lo vemos a diario. Las relaciones mejoran, empeoran o se rompen. Perdemos o encontramos trabajo. Odiamos y perdonamos pero ¿A quién atribuimos esos cambios? De ello dependerá nuestro Locus de control (LC). Presta atención. El LC es el rasgo por el que percibimos el control de la causa de nuestra conducta de manera interna o externa. ¿Dónde localizas el control tú?

Si percibes que los eventos positivos o negativos ocurren como efecto de tus propias acciones y que están bajo tu control personal disfrutas de un LC INTERNO. Formulas frases como: “Mea culpa”, “tengo que ponerme las pilas”, “merecido me lo tengo” o “por encima de mi cadaver”. Enhorabuena. Eres de los pocos afortunados en el universo de ser capaz de pedir sinceras disculpas. Por el contrario, tu LC es EXTERNO si percibes que los acontecimientos no se relacionan con tu conducta, sino que son resultado del destino, la suerte o el poder de otros. No pueden ser, por tanto, controlados por tí. En tu repertorio se encuentran frases como “mis amigas me dejaron de hablar sin razón aparente” o “suspendo porque el profe me tiene manía”. Lo jodido es que más que un autoengaño, te crees estos balones fuera. No te das cuenta de que minimizando la culpa aniquilas casi todas las posibilidades de mejora en tu mano.

Menos en contadas ocasiones (enfermedad y muerte, ciertas agresiones, tamaño del pene, ¿talento?…) tenemos más o menos lo que nos merecemos. La confianza o desconfianza de tus semejantes, el cariño o el recelo, el número de teléfono de chulazos en nuestra agenda. Rollito Juan Palomo. Lo más sano y productivo es responsabilizarnos de nuestros fracasos y enorgullecernos de nuestros éxitos. ¿Cómo?

Yo vi la luz en Oslo, donde acudía a un gimnasio en el que se practicaba el popular método Nautilus. Al entrar debías recoger un boli y una carpetita con tu nombre y los datos de tu rutina deportiva, cuyos avances debías registrar. Por ejemplo: 12 repeticiones con 40 kilos en tal grupo muscular. De este modo, no podías escapar de ser consciente de TU evolución o escaqueo. Desde entonces intento practicarlo en casa. Cada mes imprimo un calendario que coloco en la pared de mi cuarto y donde anoto los días que hago ejercicio. Cada marca, o la ausencia de la misma, ejerce un influjo motivamente. Sí llevar este tipo de registros no sirve, te recomiendo algo más teatral. Compra una espada de juguete en un bazar chino y cada mañana al despertarte álzala al cielo cual concursante de OT y, al más puro estilo He-man, pronuncia a grito pelao: “Por el poder de Greyskull, yo tengo el poder!". Si en el ascensor los vecinos te miran raro, recuerda: “cosa tuya es”.

Escrito por Natxoman | 20:52h | 10 comentario(s)