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martes, 28 de marzo de 2006

¡Mánchame!

Pe en el chou de los Morancos
Pe en el chou de los Morancos

Una cosa es que me reserve la opinión que me merece “Brokeback mountain” y otra que no haga una crítica pública de Volver, el nuevo pestiño con el que el manchego más internacional y demás topicazos, Pedro Almodovar, se nos ríe a la puta cara.

La nueva entrega de la ya sin retorno chafardera carrera del director podría ser incluida dentro de la generación artística que desde hace tiempo venimos defendiendo en Mimoloco. El troloronismo (dícese del grupo de artistas gandules que finiquitan sus obras al trolorón, con ansias cincominutistas y pin-pan-pum ¡ya está!). Desgraciadamente, el resultado, más que refrescante, es execrable.

Tres factores han sido culminantes para la fulminación de la carrera más expresiva del cine español: El éxito comercial, el Ego y la edad. La facilidad con la que un producto con "copyright Almodóvar" es bienvenida por el mercado es tal, que el tío no se corta ni media en firmar y rodar lo que sea. La concatenación de insustacialidades rodadas a cañón hacen de “Volver” toda una ofrenda al despropósito. Ver a Penélope Cruz haciendo de campesina con el eye-liner ideal y su cara de exnovia de Tom Cruise es sonrojantemente increíble. Como los medios de comunicación nos han vendido la moto de que Almodóvar es un sabio conocedor del alma femenina y un maestro en la dirección de actrices, todo vale. Yo opino que sus personajes no expresan ninguna condición humana real, sino simples arquetipos mal paridos de sus chapuceras y morbosillas ecuaciones. Las mujeres reales no hablan como las chicas Almodóvar, más bien los travestones pseudodicharacheros y sus miméticas mariliendres.

Decir que algo es “tan Almodovar” es darle al cantamañanas este carta blanca para ocultar su ausencia de inspiración tras una cortina de humo llena de estudiados diseños de interiores y playbacks. La Pe se marca un fandango en playback, haciendo mohines de flamenca y todo, entrando de pleno en el top ten de los momentos más bochornosos de la historia del cine Español. La grandeza de un director reside en crear una atmósfera expresiva (vestuario, fotografía, dirección artística…) que envuelva una buena historia, no someterla inquisitorialmente a los caprichos de su supuesto universo de imágenes. ¡Que parece que han rodado sus últimas 6 películas en un Ikea, no me jodas! Considero que es muy chungo escribir algo aceptable cada dos años, más aun cuando nos vamos haciendo carrocillas; por eso no está de más apoyase en un buen guión comprado antes que rodar cualquier chorrada insostenible de chiste. Pero leer tu apellido en la pantalla grande debe ponértela más grande aún.

Una lástima, pues en mi infancia era un acérrimo defensor de Almodóvar. Siendo muy pequeño leí un libro bien gordote en el que desvelaba las claves de su hacer cinematográfico. Convencí a mi madre de que pintase las puertas de mi armario como las del piso de Vitoria Abril en “Átame”. Recuerdo que familiares y profesores me miraban con consternación al ver que disfrutaba del arte de ese degenerado cineasta con ansias del escandalizar gratuitamente. “¿Por encima de travestidos y meadas, acaso no veis la belleza y comicidad de las relaciones humanas en sus películas?” pensaba yo. Ahora se le ha dado la vuelta a la tortilla. Cuando no me canso de denunciar la oquedad y gratuidad morbosa de su cine, el mundo se llena la boca con odas a su lirismo y saber hacer. ¿Qué ha hecho Nat para merecer esto?

Escrito por Natxoman | 10:57h | 15 comentario(s)
miercoles, 22 de marzo de 2006

Presumidos

No puedo con ella ...
No puedo con ella ...

Hace cosa de unos meses una amiga me recomendó para sustituirla como profesora de clases particulares de una joven muchacha. Me expuso la peculiar situación familiar del hogar. La madre había fallecido muchos años antes. El padre se hizo cargo de mi alumna y de su hermano menor. Eso sí, tuvo la inestimable ayuda de otras dos personas que cohabitan en la casa: Una abuela y un “medio-tío, que no es novio del padre” según palabras textuales de mi amiga.

Como tengo bien sabido que en esta vida cuantas más explicaciones des, más datos quieres ocultar, me quedé con la mosca detrás de la oreja. Achaquémoslo a ese sexto sentido femenino o al tópico de que todo homosexual sospecha que el resto del mundo es homosexual.

La primera toma de contacto profesor-padre fue como tantas otras. El padre, agitado ante la presencia escrutadora de un extraño en su propio hogar, expuso toda una serie de justificaciones con las que mitigar el sentimiento de culpa que sentía ante el fracaso escolar de su hija. Pero entre tanta verborrea en espiral, algo llamó mucho mi atención. El padre comenzó a desarrollar el tema “Los niños del colegio pueden ser muy crueles”. Ni corto ni perezoso me dijo: “Yo sé que van diciendo por ahí que soy homosexual. Y todo porque tengo parejas de amigos homosexuales. Le explico a mi hija que son gente como cualquier otra. Ella también les conoce y les quiere. Eso es lo que importa. Eso sí, a mí me da igual lo que digan.” Me entraron ganas de decir: ¡Pues a menudo has parado tu a decírselo, majete!

Cuando una persona afirma darle igual que la gente sospeche que sea gay existe una enorme probabilidad de que, por un lado, sea gay y de que, por el otro, le joda mazo que la gente lo sepa y lo comente. En este caso concreto los indicios son varios: La pluma del señor podría ser considerada como prueba A de la acusación. La distribución de las habitaciones es tema aparte. No hace falta ser Hercules Poirot para darse cuenta de que el supuesto “medio-tío que no es novio” o duerme con la abuela o con su “no-novio”.

El asunto es que esta anécdota me ha confirmado la certeza del dicho “dime de que presumes y te diré de lo que careces”. El paradigma de este refrán en España lo encarna generosamente Tete Delgado. No hace más que hablar de un modo muy sobreactuado de lo satisfecha que vive siendo gorda, y lo simpática y vital que es. Yo creo que se odia. Pero los ejemplos del día a día son legión. La gente que “va de buena” es por definición mala. La gente que afirma tener enraizados escrúpulos éticos que le impiden hacer picias es muy capaz de mentir o chapucear para salirse con la suya del escaquis. Aquel que se vanagloria de escuchar a su prójimo, luego no es capaz de hacer un resumen de tres líneas de la narración de esa persona cuyo nombre apenas recuerda.

A modo de análisis de conciencia he de aceptar que yo también cojeo de este pie. Durante muchos años me las he dado de persona de armas tomar, alguien poderoso del que mejor ser amigo que enemigo. Pero todo era por que me sentía un mindundi. Era como afirmar ser Angela Chaning cuando te sientes Chu-Ling. A la hora de la verdad, nunca fui vengativo ni agresivo. La capacidad de mandar a tomar por el culo a la tropa se está desarrollando con la madurez. Y verme capaz de hacerlo me llena de orgullo, algo comparable a sacarse el carné a la primera o cepillarse al capitán del equipo de fútbol americano del instituto.

Escrito por Natxoman | 10:58h | 10 comentario(s)
martes, 14 de marzo de 2006

¡Arriba chicos!

toma castaña que le meten algunas
toma castaña que le meten algunas

“No hay que generalizar”. ¿Quién no ha dicho nunca esta frase? Las generalizaciones, como las comparaciones, son odiosas, pero si el tema a tratar es el universo del Aerobic, también son necesarias.

El lunes comencé la semana con el pie izquierdo. Retrasos, pérdidas, olvidos y descuidos desde las ocho de la mañana. En el gimnasio, mientras me ataba las playeras apático y enfurruñado, me pregunté: ¿Qué puedo hacer para evadirme y dejar el cerebro con el piloto automático un buen rato? La solución me esperaba en la sala de entrenamiento. Decidí incorporarme a la hora matutina de aerobic que estaba a punto de comenzar. Hace un par de años que no acudía a una pero el transcurrir de los años no hace mella en este gremio. Comprobé la precisión de muchos estereotipos.

Por un lado, yo creo que la monitora es licenciada en Químicas y tiene un laboratorio clandestino en casa donde produce meta-anfetamina. O se compra tampones con baterías de litio. Por que si no, no me explico de donde saca ese temperamento espídico. “¡Vamos!”, “¡Yuju!”o “¡Una más!” son algunas de sus muletillas fetiche. Suele ser o demasiado risueña, con sus calentadores buenrolleros y coletero rosita, o demasiado estirada. En cambio, la monitora de musculación es la polla: Pelo corto, chándal amplio, carnet de lesbiana federada. Yo creo que curra en un gimnasio por que no le aceptaron en las fuerzas armadas.

Y la música ya ni te cuento. La vuelta al Chunta en 80 rulas. Generalmente suelen ser hits remezclados por el productor de Los Pitufos Maquineros. Carne de politono, ya digo. El lunes para hacer glúteo nos torturaron con “Hung Up” de Madonna pero como si lo cantasen ”Alvin y las ardillas”. Por supuesto, la monitora no se sabía la letra, lo cual no le impidió hacer el bochornoso ridículo de hacer playback chapurreando cualquier onomatopeya parecida a “Time goes by so slowly”. Lo que me recuerda que yo también encarné otro estereotipo. El de “gay loro sabiondillo”, pues clavé la coreografía y la letra con la barbilla bien alta.

Junto a mí se tambaleaba la tópica maruja deprimida, desmotivada, flácida y con una deficiente psico-motricidad. ¿La gente bebe de buena mañana o es que no tiene sentido del ritmo? Las ansias de superación de esta señora eran nulas claro; se dedicó a resoplar, bostezar y mirar el reloj toda la hora. Toma ansiolíticos para esto.

Cuando abandonamos la clase, otro monitor la ocupó dispuesto a impartir sus 60 minutos de gimnasia. ¿Adivina su orientación sexual? ¡BINGO! Marica perdido. Pero como tenía el culo como un micro-ondas pasé de asistir. ¿Qué clase de motivación por el ejercicio puede insuflarte un monitor con el culo gordo? Otro estereotipo más. El poder del atractivo físico en el ámbito laboral. Si es que esta vida está llena de barreras infranqueables… Por mala persona, me robaron el disc-man mientras me duchaba. Hay que joderse.

Escrito por Natxoman | 11:48h | 15 comentario(s)
martes, 7 de marzo de 2006

Mártires y modelos

Si no tomas Danao, ¿Qué has desayunao?
Si no tomas Danao, ¿Qué has desayunao?

Este escándalo superficialmente alimentado por los media acerca de la anorexia de las modelos me quita el apetito y me dan ganas de vomitar. Quiero desde aquí descubrir cual garganta profunda un complot orquestado contra el mundo de la alta costura. He aquí las conclusiones de mi informe:

Las modelos desde que Dios es Cristo han sido una representación inalcanzable de la belleza con el fin de vender el producto asociado a su imagen. Al ser una representación, están inexorablemente unidas al concepto de ficción. Si despues de ver Superman, me tiro por la ventana para volar un ratillo, no es culpa de Cristopher Reeve. Es responsabilidad de la sociedad de consumo en su globalidad habernos hecho creer que el salto de nuestra gris realidad a esa ficción es posible. El esquema se repite en todos los anuncios: Comprar el producto nos hará más guapos, delgados, atractivos sexualmente, ricos o felices. Ya sea una compresa, champú, yogur o mochila escolar. “Belleza igual a éxito” es la ecuación con la que nos sangran toda la pasta. La talla de Kate Moss es solo la punta del iceberg.

Los cuerpos de los modelos masculinos también guardan poca relación con la realidad natural. Están cincelados tras horas de gimnasio y pulidos por carísimas depilaciones láser. Pero al Cesar lo que es del Cesar. Pedir que un/a modelo que sea como la gente de la calle es como dejar que un ciego conduzca un autobús escolar.

¿Quién se cree que una cría por ver una Vogue va a desarrollar anorexia? Los referentes de los adolescentes no son las modelos de Gaudí, sino las cuatro cantantuchas horteras y los actores de las teleseries. A mí si me viene a consulta una niña aquejándose de trastornos de la alimentación por querer ser como Linda Evangelista, le pongo un piso en la Gran Vía.

Los telediarios cuando no tienen imágenes de riadas asesinas o accidentes de aviación se dedican a difundir fotomontajes de escuálidas modelos. Por que no me digas, las fotos que estos días se han visto en la tele para mí que eran tongo. Corta la cara de una top y pégala al cuerpo de un etíope moribundo. Ningún diseñador dejaría desfilar a tal saco de huesos. Dicen que los modistos exigen a las modelos mantenerse en tallas imposibles. Nos ha jodido. Si yo me pasara 6 meses cosiendo lentejuelas y jugándome el yate y veo que la pija de turno no cuadra las medidas, le monto un pollo que se caga. Para la pasta que va a cobrar por dar unas cuantas zancadas, a mí como si se tiene que meter un bote de laca por la garganta.

El colmo ya es cuando hablan de que no son más que niñas y expresan la preocupación de muchas madres al no poder tener control sobre los peligrosos lugares y gentes que conocen sus hijas. Es como querer casarse con la mafia pero que no te salpique la mierda. Es el circo del dinero fácil y de la ausencia de valores por encima del “disfruta mientras seas rico y bello”. Con Donatella Versace no te vas a poner a hablar de literatura mientras se pica una lonchas de medio metro. Sí se quieren quedar tranquilas que les metan al grupo de guitarra de la parroquia o que se hagan boy-scouts.

Escrito por Natxoman | 12:53h | 10 comentario(s)