Hola a todos. Hoy no hablaré de cuando hace 40 años gobernaba Franco en España, por si alguien lo había pensado por el título del texto. Hoy escribiré sobre la dieta alimenticia a la que me estoy sometiendo con el fin de adelgazar diez kilos: de 70 o más que pesaba, a 60 que es mi objetivo. Siempre he pasado bastante del rollo, desde los 17 años que andaba hecho un pincel, ahora tengo 27, prácticamente la totalidad del deporte que he realizado ha sido encima de un colchón, y aunque soy de los que siempre tienen novia, nunca me he caracterizado por ir a tope de revoluciones en la cama. He malcomido también sin ningún tipo de control hasta llegar a una situación insostenible. Verme en el espejo desnudo de cintura para arriba, empezó a suponer una auténtica tortura visual.
Y que os voy a contar de cuando me encuentro con alguien por la calle o que viene de visita a casa. Muchos al saludarme además de un par besos o un hola que tal, me tocan la zona de los michelines para ver como progresan. A pesar que mis reflejos me permiten meter barriga en unas pocas milésimas de segundo, ya ni con esas. La chicha comenzaba a campar a sus anchas por mi cuerpo. Y eso no puede ser. Había que ponerse las pilas.
Os preguntaréis cual es mi técnica de adelgazamiento, que método he escogido para lograr el objetivo impuesto. Básicamente lo que he hecho ha sido quitarme casi todas las comidas fijas del día: desayuno, pintxillo del mediodía, merienda, cena, y Cola – cao con magdalenas antes de irme al catre. Ahora salvo escasas excepciones (unas birritas con los coleguis, una cenita suave, algún canapé suelto) realizo tan solo una comida copiosa al mediodía. Ahí si que no me corto un pelo. El resto de la jornada poquita cosa.
De momento en un par de semanas he bajado de 3 a 5 kilos (no tenía control previo al tratamiento así que no sé la cifra exacta de inicio). Pero nadie parece notarlo. Nadie me dice lo bien que se me ve. Antes sin embargo, cuando la tendencia era la contraria, es decir, estar cada vez más tocho, todo el mundo me decía eso de “has engordado” con una sonrisa en el careto. Estáis avisados: los que quieran tocarme disimuladamente mis flotadores por última vez, ya pueden darse prisa. Le queda muy poco tiempo a mi barriga.
Escrito por Mimoloco | 18:31 | ComentarYo no me fio nada de las básculas. Te deseo todo lo mejor en esta aventura suicida alimenticia en la que te has enbarcado. Te advierto que es el no parar. Desde que en enero comencé la operación "Cuerpo de Metrosexual de discoteca poligonera" he mejorado mucho mi aspecto, en especial en la zona cero (abdominales superiores). Pero veo que esto tiene visos de ser como la política exterior de Bush. Siempre hay otro enemigo que invadir en lista de espera. Los gluteos serán los siquientes blancos. Quiero partir cocos con ellos.
Enviado por Natxoman | 2005-07-20 20:00bienvenido al club de los barriguitas, ya verás cuando empieces la treintena..., un día te darás cuenta que no hay quien lo pare!!!!
Enviado por grumianimal | 2005-07-20 21:20Aupa
Animo,chaval
Deporte,deporte
Divierte,adelgaza y da vigor
peace
dop
El aspecto exterior pregona muchas veces la condición interior del hombre...
Enviado por el marti | 2005-07-21 11:10Mimoloco el quejarte es consusutancial contigo.
Pero te alegraré....
...la ultima vez que te vi,me asombró tu apolínea figura.
ENAMORAS A PRIMERA VISTA.
Estoy con Elijah...
Pero creo que hay una dieta, que lo que reduces de tripa, se convierte en cms de altura, ya te la comentaré el próximo día.
Igual te interesa.
Es más fácil observar la presencia de una barriguita que su ausencia. Lo contrario pasa con el cabello.
Mundo loco!